¿Qué líquidos necesita tu auto? Una guía para conocerlos

Debajo del cofre hay varios depósitos y cada uno tiene una función diferente. Saber qué contienen te ayuda a cuidar tu auto y detectar problemas antes de que se conviertan en una reparación costosa.
Esta guía reúne los líquidos más comunes en autos de gasolina y diésel. Los que necesita tu vehículo, sus especificaciones y sus intervalos de cambio dependen del modelo: consulta siempre el manual.

1. Aceite de motor: protege las piezas en movimiento
Lubrica los componentes internos del motor y ayuda a reducir la fricción y el desgaste.
Qué revisar: el nivel, siguiendo el procedimiento del manual y con el auto sobre una superficie plana. Algunos vehículos usan una varilla y otros una lectura electrónica.
Evita: elegir el aceite solo por la marca o rellenar por encima del máximo. Debe cumplir la viscosidad y la especificación que pide tu motor.
2. Refrigerante: ayuda a controlar la temperatura
También conocido como anticongelante, ayuda a mantener la temperatura de funcionamiento y protege el sistema de enfriamiento contra la corrosión.
Qué revisar: con el motor frío, observa si el nivel del depósito está entre las marcas indicadas.
Evita: abrir el depósito o el radiador cuando el sistema esté caliente. No elijas el refrigerante únicamente por su color ni mezcles productos sin comprobar su compatibilidad.
3. Líquido de frenos: transmite la fuerza para detenerte
Permite transmitir la presión del pedal hacia los mecanismos de frenado.
Qué revisar: el nivel visible en el depósito, sin abrirlo innecesariamente. Si está en el mínimo o por debajo, necesita revisión: puede relacionarse con desgaste de las pastillas o una fuga.
Evita: limitarte a rellenarlo para ocultar un nivel bajo. Si el pedal cambia de sensación o disminuye la capacidad de frenado, deja de conducir y solicita asistencia.
4. Fluido de transmisión: cuida la caja de velocidades
Según el tipo de transmisión, lubrica, ayuda a enfriar y participa en su funcionamiento.
Qué revisar: el mantenimiento y el fluido especificados para tu caja. Una automática convencional, una CVT y una transmisión manual pueden necesitar productos diferentes.
Evita: agregar un fluido “universal” sin confirmar que cumple la especificación. Muchas cajas requieren un procedimiento de revisión en taller.
5. Líquido de dirección hidráulica: facilita girar el volante
Está presente en vehículos con dirección hidráulica. Los que tienen dirección totalmente eléctrica no utilizan este líquido.
Qué revisar: si tu auto cuenta con este sistema, consulta cómo comprobar su nivel. Un descenso repetido, ruidos o mayor dificultad para girar requieren revisión.
Evita: rellenar con cualquier aceite o asumir que todos los autos tienen este depósito.
6. Líquido limpiaparabrisas: mantiene una buena visibilidad
Ayuda a retirar suciedad del parabrisas junto con los limpiadores.
Qué revisar: identifica el depósito por el símbolo del parabrisas y utiliza un producto adecuado para tu vehículo y el clima.
Evita: poner anticongelante de motor o detergente doméstico en ese depósito.

Antes de rellenar, sigue estas tres reglas
Identifica el depósito. Si no estás seguro de cuál es, consulta el manual.
Comprueba la especificación. El color del líquido no basta para elegirlo.
Investiga las pérdidas repetidas. Rellenar constantemente no soluciona una fuga.
Algunos vehículos también llevan lubricantes de diferencial o caja de transferencia, y ciertos diésel utilizan AdBlue/DEF. No todos tienen los mismos sistemas.
Conocer los líquidos de tu auto es un primer paso para cuidarlo mejor. En TurboTech Latam encontrarás más contenido para entender cómo funciona y tomar mejores decisiones sobre su mantenimiento.



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